play_arrow David Uclés: 'Un libro nunca se termina' - La evolución de 'Odisto' a 'La península de las casas vacías'
Hoy tengo el placer de compartir un encuentro único con el reconocido escritor David Uclés. Hablar con él es como sumergirse en un viaje entre las múltiples disciplinas artísticas que él transita: escritura, música e ilustración. Al encontrarnos, surge la inevitable pregunta: «David, ¿cómo prefieres que te presentemos, como escritor, artista, o ambas?» Con su característico humor, David responde que se siente cómodo en cualquiera de esos roles. Para él, la escritura es su verdadera vocación, y aunque toca instrumentos y disfruta de otras artes de vez en cuando, su carrera se ha dedicado principalmente a la literatura.
La creación de «La península de las casas vacías»
Una de las obras más comentadas de David es “La península de las casas vacías”. Este libro le llevó 15 años de investigación y escritura. David comenta que un libro nunca está realmente terminado. Hay un momento en el que, debido a los tiempos editoriales, se ve obligado a decir basta, algo que todo escritor comprende. «Escribir un libro es sobre dejar de corregirlo o querer añadirle más. Siempre se podría modificar, siempre habría algo que agregar». Para él, el libro culminó cuando una editorial mostró su entusiasmo por publicarlo.
Originalmente, la obra iba a llamarse «Odisto» en homenaje a su abuelo, ya que pretendía narrar su historia familiar. Sin embargo, con el tiempo, la historia creció, evolucionando de ser un relato familiar a abordar eventos de toda una guerra en la península. Así, el título terminó acomodándose a esta nueva dimensión.
Un viaje a través de la historia
En su investigación para la obra, David se trasladó a diferentes lugares, explorando y descubriendo historias únicas. Aunque cuenta que no todas las regiones de su investigación fueron prominentes en el libro final, nos da un vistazo a los momentos históricos y las emociones que esos lugares le inspiraron en su escritura.
Nuevas direcciones con «La ciudad de las luces muertas»
Con otra de sus obras, «La ciudad de las luces muertas», David se aleja del retrato social tradicional. La novela es descrita como un caleidoscopio, una estructura en la que se reflejan múltiples épocas y eventos, un entramado de historias meticulosamente entrelazadas. Como explica, no se trata de profundizar en un periodo en particular sino de mostrar una panorámica de muchos momentos diferentes al mismo tiempo. En este libro, David menciona figuras como Freddie Mercury y Magic Johnson, explorando sus historias por lo que representan artísticamente, más allá de sus épocas.
David siente que ha experimentado una libertad creativa mayor con estas nuevas novelas, especialmente al haberse escrito antes del boom de «La península de las casas vacías». Ahora, consciente de la expectativa a su alrededor, busca escribir con el mismo sentido de libertad, concentrándose en sus ideas y no en las expectativas.
Al cerrar la conversación, es inevitable sentir un profundo respeto por la dedicación de David a su arte y su habilidad para movernos entre las líneas de su literatura. Un escritor que continúa expandiendo los límites de lo que es posible en la escritura.